


Black Velvet salió del barril por primera vez en 1951 y se ha convertido en el segundo whisky canadiense más grande del mundo. La marca se conocía inicialmente como “Black Label”, pero después de que Jack Napier, el destilador original, probara el primer lote, cambió el nombre a Black Velvet para reflejar su inusual sabor aterciopelado y suavidad. Utilizando agua canadiense cristalina, además del mejor centeno, granos y maíz, el whisky se destila meticulosamente, Blended at Birth™, y se coloca en barricas de roble premium para madurar suavemente. El resultado es un sabor sin concesiones con una popularidad constante. Envejecido durante 3 años, Black Velvet es un whisky notablemente suave, de cuerpo medio, con notas de caramelo, vainilla, coco y centeno.







