


Mineral Water and Carbon Dioxide.
Kosher
Esta leyenda habla de las virtudes del agua que desde 1895 ha dado su nombre a una de las bebidas más importantes de todo México: Topo Chico Agua Mineral. Había una hermosa princesa azteca que sufría una terrible enfermedad. Una enfermedad tan extraña que ningún médico de su padre, Moctezuma I Ilhuicamina, sucesor en 1440 del rey Itzcoatl, había podido curar. Desesperado, el rey recurrió a los sacerdotes más ancianos del reino para encontrar una cura para su bella hija. Ellos le dijeron que, según las historias atemporales de viajeros, en una lejana tierra del norte existían aguas extrañas y ocultas que fluían a altas temperaturas. Aguas en las que solo era necesario bañarse o beber para recuperar el vigor, la alegría, la fuerza y el frescor. Animado por esta noticia, Moctezuma I ordenó una expedición inmediata para llevar a su hija a ese lugar asombroso. Tras recorrer largos y accidentados caminos, la princesa y su expedición llegaron a un fértil valle flanqueado por montañas. Al este, vieron una montaña con la forma del rostro de una mujer (hoy Cerro de la Silla) y un cerro en forma de topo, de cuyas laderas brotaban las aguas prodigiosas. Después de pasar un tiempo allí, bañándose y bebiendo de esas aguas, la hija de Moctezuma I, sus sacerdotes y jefes regresaron a las tierras de Anáhuac optimistas, fuertes, felices y renovados. La noticia sobre la recuperación de la princesa se difundió por todo el reino y ha pasado de generación en generación hasta nuestros días. Cualquiera que haya probado un Topo Chico agua mineral con gas bien frío en un día caluroso puede creer la historia de un frescor tan espectacular.



